- ¿Cómo es que podemos ver sus recuerdos? – Pregunte mirando como Tom se devoraba el chocolate que traía en sus manos
- ¿Recuerdas cuando papa llego? – Hablo Dylan sin apartar la vista de ahora un Tom aun pequeño pidiéndole algo de cerveza a Martin - ¿Cuándo reviviste lo sucedido con David, en Foggia? – Asentí, y todos reímos cuando el pequeño niño hizo una mueca de asco al darle un pequeño sorbo al liquido amarillo – Algunos vampiros tienen dones, el de papa es ese – Mire unos segundos a Martin y luego volví la vista a la escena que se desenvolvía – Puedes observar recuerdos como si fuera un show, y tu eres un espectador mas – Volví a asentir entendiendo lo que decía – Creo que ya te lo había dicho…- Me encogí de hombros. No, no lo recordaba
Poco a poco las imágenes frente a nosotros se
fueron desvaneciendo, volví a sentir que estaba sobre el sofá, las luces de la
sala aparecieron de golpe cegándome por unos segundos. Abrí los ojos un poco y
vi a Cris y a Susan frente a nosotros mirándonos preocupados a Dylan y a mí.
Recorrí la sala con la mirada en busca de sus
ojos pero no los encontré por ninguna parte, Quizá esta en la habitación. Nadie era capaz de hablar, no había un
silencio incomodo, pero si había un poco de tensión entre nosotros, cosa que
estaba comenzando a irritarme, me recosté completamente sobre el sofá vi como
Dylan guardando su cabeza entre sus manos, haciendo algo de presión sobre ella.
Sentí la mirada penetrante de Martin sobre mí y le devolví la mirada
- ¿Por qué…? – Carraspee un poco ya que la voz me salió algo temblorosa - ¿Por qué te fuiste? – Pregunte con timidez sentándome derecha sin apartar la vista de él.
Dylan alzo la cabeza, me miro unos segundos y luego miro a Martin
expectante a la respuesta. Su vista tranquila se formo en sorpresa y
nerviosismo a causa de mi pregunta, miro a Dylan y ahora su rostro demacraba
culpabilidad
- ¿Ella sabía lo eres? – Pregunte ahora con más interés por la forma en que no apartaba la vista de su hijo
- ¿Qué fue lo que sucedió? – Pregunto insistente Dylan sin apartar la mirada de su padre
- Hey – Hablo Noah a nuestras espaldas, voltee rápidamente la cabeza y vi como caminaba a paso lento hasta sentarse en el sofá libre frente a mí, le sonreí débilmente devolviendo mi vista rápidamente hacia Martin
- ¡Dilo! – Exigió Dylan levantándose con fuerza del sofá - ¿Ella sabía lo que eres, lo que somos? – La voz de Dylan cada vez se hacía más pertinaz y dolida. Martin negó con la cabeza y aparto la mirada de su hijo - ¿Fue por eso verdad? ¡¿Lo fue?! – Sus manos temblaban incontrolablemente y su vista era algo atemorizante - ¡Responde de una vez, maldita sea! ¡Lo descubrió! ¡¿Fue eso verdad?!
- Suficiente – Fue lo único que dijo Martin
- ¿Eso es todo lo que dirás? – Hablo Dylan con voz rota, intente tomar de su mano pero la aparto con rapidez y con suma fuerza – Claro… era de esperarse… -
- ¡¿Y Qué diablos quieres decir con eso?! – Hablo furioso Martin mirándolo finamente
- ¿Qué quiero decir con eso? – Pregunto irónico Dylan, alejándose de la sala – En tu vida fuiste capaz de ser sincero con alguien que estuviera a tu alrededor, siempre fueron mentiras y ocultamientos… - Salió de la sala, y ahora un silencio bastante incomodo nos acompaño
¿Qué se supone que debo hacer? ¿Sigo a Dylan…?
No, seguro querrá estar solo. Y Martin… realmente deseo que me enseñe el porqué
se fue… Habían pasado varios minutos y ninguno de los presente era capaz de
romper el silencio que se había formado
- Yo… creo que será mejor ver…- Empecé a decir pero enseguida fui interrumpida:
- Déjalo solo – Hablo firme Martin adivinando mi pensamientos – Quiero… Quiero que me muestres lo sucedido en Foggia – Me miro unos segundos a los ojos y me sentí cohibida, no quiero, no quiero resurgir esos momentos otra vez, sin embargo una idea cruzo velozmente por mi cabeza
- Solo si me muestras el ultimo día que estuviste con mama – Hable segura y él me miro fulminante – No te mostrare mis recuerdos amenos de que muestres los tuyos… ¿Trato? – Su mirada se volvió dudosa, supongo que debatiéndose en si mostrarme lo que sucedió o no, me miro unos segundos y luego miro insistentemente las escaleras - No le diré nada a Dylan - Hable inspirándole confianza buscando su mirada con mis ojos
- Acércate – Dijo luego de unos segundos, le sonreí agradecida y me deslice sobre el sofá tomando su mano que estaba estirada sobre su pierna, sintiéndome extrañada cuando su mano se cerró en torno a la mía
Frente a nosotros aparecieron dos pequeños
niños, uno quizá ahora de dos años de pelo castaño sentado en el suelo, y otro
rubio, de un año gateando hasta llegar hacia su hermano. A un lado de los niños
había un enorme sofá color crema, y sobre el estaba mama leyendo un libro, con
un nueva gran barriga sobre su vientre, y un Martin sonriente a su lado sin
apartar la mirada de ella o de los niños
Tom y Dylan juagaban con
pequeños carritos de madera, ¿Cuál era la pista de carreras? Sus propios
cuerpos, el carrito de Dylan pasaba por las piernas y cabeza de su hermano
haciendo ruidos de aceleración con sus propios labios, Dylan en cambio, movía
su carro hacia los lados sumamente concentrado cuando daba aquellas peligrosas
curvas sobre el pecho de Tom
- ¿Seguro que es el recuerdo correcto? – Pregunte a Martin, ellos se veían felices a decir verdad, ninguna discusión, ningún grito o mirada despreciable había entre ellos
- Espera unos segundos – Susurro sin apartar la mirada del suelo
De un momento a otro Dylan
dejo de jugar y miro fijamente a su hermano, quien solo reía de su expresión
tan seria, la risa de Tom se fue apagando ahora mirando extrañado a su pequeño
hermano ¿Qué sucede? Dylan dio un
pequeño brinco y quedo sobre su hermano que volvió a reír, pensando que el
pequeño solo quería jugar, sus ojos verdes se abrieron de par en par, la
comisura de sus labios se curvearon hacia abajo y en sus ojos se formaron
rápidamente pequeñas lagrimas
- ¿Tom? – Susurre intentando acercarme un poco pero Martin me lo impidió - ¡Tom! – Grite cuando el niño hizo una mueca de dolor y soltó un pequeño grito - ¿Qué le sucede? – Pregunte desesperada cuando lagrimas silenciosas salían de sus ojos
Diablos, diablos no. Mire
horrorizada a Dylan quien mordía el brazo de Tom succionando su sangre
- ¡Mami! ¡Mami! – Grito finalmente Tom pidiéndole ayuda a mama
- ¡Martin! – Grito mama al ver el rostro de Tom, Martin rápidamente se enderezo sobre el sofá y miro horrorizado a sus hijos - ¿Cariño, que le hiciste a tu hermano? – Hablo pasivamente mama sacando de encima a Dylan, quien se revolvía para volver a acercarse a Tom - ¿Pero qué…? – dijo mirando la mordedura que tenia Tom en su brazo, miro a Dylan que se seguía revolcando en los brazos de su madre, tenía su boca completamente roja y su pequeña lengua limpiaba los rastros de sangre sobre sus labios – Acción varita – Dijo con voz ahogada mirando horrorizada a su bebe – Lárgate – hablo con voz rota mirando a Martin mientras se levantaba del suelo, el, la miro extrañado y luego vio a Dylan que seguía en brazos de su mama, abrió sus ojos como platos y se levanto rápidamente acercándose a su esposa - ¡Lárgate! ¡Que te largues idiota! ¡Y ni siquiera te acerques! – Hablo fieramente apuntándolo con su varita negra
- Cariño, relájate, le harás daño al bebe – Dijo mirando su vientre y nuevamente sus ojos
- Vampiro – Susurro con lagrimas en los ojos - ¡Vampiro! – Exclamo en una acusación - ¡Vete! – Abrazo fuertemente a Dylan y soltó un grito ahogado mientras estiraba al niño en brazos, Martín lo agarro y lo sujeto delicadamente entre su brazos - ¡Que te vayas! ¡Llévatelo! – Dylan empezó a llorar y mama retrocedió un paso abrazándose a sí misma – Sera un monstruo igual que… - Solté la mano de Martin rápidamente y la sala junto Cris, Susan y Noah volvió a estar con nosotros
Mire a Martin sin saber
que decir, mordía mi labio firmemente evitando que las lagrimas acumuladas
salieran, sentía un gran nudo en mi garganta y una enorme presión en mi pecho,
mire de reojo a Martin quien sostenía su cabeza en sus manos, justo como Dylan
lo hizo algunos minutos atrás. Sentía la
mirada de los presentes fija sobre mí, y era algo que me estaba abrumando cada
vez más.
Toque levemente el brazo
tensionado de Martin, alzo su cabeza y mostro un rostro lleno de lágrimas, se
veía atormentado a causa de los recuerdos, y sus ojos solo mostraban dolor y
mucho sufrimiento
- Lo lamento… - Fue lo único que dije con la voz rota para que luego las lagrimas bajaran libremente al igual que a él, agache mi cabeza y apreté mis puños sobre mis piernas de alguna forma pensando que eso acabaría con la presión sobre mi pecho
Sentí sus brazos rodear mi
débil cuerpo y ahí fue cuando me derrumbe, mis brazos rodearon con fuerza su
cuello soltando más de un sollozo empapando su camisa
- Lo lamento – Repetí dando largos suspiros intentando calmar mi respiración
- No te preocupes pequeña – Susurro con voz calmada apretándome con unos de sus brazos y con el otro acariciaba mi largo cabello – Fue mi culpa – dijo intentado alejarse pero mis brazos se hicieron más fuerte sobre él, manteniéndolo cerca de mi más tiempo – Le oculte muchas cosas y ese fue el resultado – Asentí sobre su hombro más calmada a lo que estaba antes
- Tengo un par de preguntas – Hable alejándome un poco de el limpiando mi rostro con la ayuda de mi dedos, el me miro unos segundos y asintió lentamente
3 comentarios:
Hola es la primera vez que comento y tengo que decirte que Me ENCANTA!!! :) Tu historia es genial de las mejores que he leido y eso que lei muchas. Publica pronto tengo ganas de saber que va a pasar.
Un beso3
Que fuerte. Me has dejado fascinada con este capitulo, ha tal punto que se me ha hecho corto.
Debe ser muy duro para todos revivir esos recuerdos. Me apena mucho Dylan, es comprensible que reaccionara así :T
Espero que postees pronto, que me has dejado con ganas de leer más, como de costumbre.
Por cierto, en mi ultima entrada me habías dejado un comentario preguntándome con que había hecho la portada de mi blog. Pues, la hice con un programa llamado Photoscape. No se si lo conoces, pero lo puedes bajar gratis de internet. Está en español, ocupa muy poco y es muy fácil de usar. La verdad es muy útil, al menos para mí, así que te lo recomiendo >.<
Ojalá te sirva. Un abrazo!
Hooolaaaa:) Vale, no he comentado pero te he leído desde el móvil, pero la cosa es que este cacharro ya no me deja comentar, y hasta que he podido coger el ordenador no he podido comentar tus capítulos.
Este capítulo ha sido flipante, leer sus recuerdos me gusta, saber lo que eran, la familia feliz, es una lastima lo que les pasó, pero Martin tendría que haber sido sincero desde el principio. Bueno, voy a comentar el otro capitulo, cariño.
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