-
¿Jess? – Un golpe en la puerta - ¿Puedo entrar? –
Pregunto pero me negué en contestar sintiendo las lágrimas acumularse
Escuché un
pequeño rechine haciéndome entender que la puerta se estaba abriendo. Sentí mis
latidos aumentar colocándome un poco nerviosa al mismo tiempo que mis músculos
se tensaban bajo la cobija agarrándola fuertemente. Escuche sus pisadas, bastantes rápidas y
luego sentí los hundimientos del colchón al pie de la cama.
-
Jess – Empezó y gateo sobre la cama, escalando
sobre mi cuerpo dejándome atrapada entre sus brazos y piernas – No puedo creer
que seas así de inmadura – Mi ceño se frunció al igual que mis labios –
Bastante inmaduro, Thompson – Note la risa en su voz y sus manos empezaron a
vagar por mi cintura sobre la cobija. Fruncí aún más el ceño tomando con más fuerza la punta de la cobija
con la que me cubría el rostro – Vamos Jessica – Susurro y haló de mi débil
defensa intentando descubrirme - ¿Vas a estar así toda la noche? – Asentí y me
removí bajo su cuerpo hundiéndome más en la cama.
Escuche su
fuerte suspiro y la cama se hundió a mi lado cuando finalmente decidió
acostarse dejando su fuerte brazo sobre mi abdomen oprimiéndome contra él.
Incline mis rodillas y estire mis brazos cubriéndome aún más escuchando una
pequeña risa de su parte.
-
Te estas comportando como una niña ¿Lo sabes? –
Volví a asentir dejando que la cobija rosara una y otra vez mi rostro - ¿No vas
a hablarme? – Sus dedos subieron lentamente por mi costado llegando a mi cuello
y quijada. Negué y sus dedos pasaron por mi mandíbula acariciando lentamente.
Y luego de eso
nos sumimos en un silencio; un silencio que al parecer ninguno de los dos iba a
terminar. Sus dedos vagaron por mi sien volviendo a bajar por mis ojos obligándome
a cerrarlos, y las lágrimas que en algún momento se habían ido volvieron a
florecer acompañándolo con un fuerte y persistente nudo en la garganta, un mes, respire profundamente y a sus
dedos fríos se le acompañaron sus labios dejando rastros desde mi cuello hasta
mi quijada. Diablos.
Suspire
intentando aguantar un sollozo, cerré los ojos un par de segundos y los volví a
abrir tirando por mí misma de la cobija descubriendo mi rostro y parte de mi
torso, y con su rostro sorprendido tire mis brazos a su cuello escondiéndome ahora en su pecho.
-
Un mes – Repetí en voz alta y sus brazos me
rodearon fuertemente
-
Para mí tampoco es fácil – Me confeso – Pero tengo
que hacerlo, Jess, yo…- Abrí mis ojos y apreté mi dientes intentando calmarme
-
¿Hacer que, Noah? – Pregunte con calma fingida
sintiendo una leve molestia brotar poco a poco - ¿Noah? – Insistí y me aleje mirándolo
a la cara pero siguió con su silencio - ¡Un mes! – Exclame exasperada alejándome
rápidamente mirándolo con furia - ¡Un jodido mes! – Grite y me senté de
rodillas sin dejar de mirarlo - ¡¿Qué diablos vas a hacer en un mes?! ¡Por el
amor a Dios! – Su rostro se endureció mirándome seriamente - ¿Qué es, Noah? –
Susurre pero estaba más que claro que no
iba a hablar – Por supuesto, no es de mi incumbencia – Repetí sus palabras
soltando el aire que tenía en mis pulmones.
Baje la mirada
hacia mis manos, vueltas un puño sobre mis rodillas. Tal vez, para él no es tan importante, mis labios se curvearon instintivamente
hacia abajo. Quiero estar con él en cada
momento. Quizás él no se siente de la misma manera… estire mis dedos
empezando a jugar con ellos intentando evitar las lágrimas.
Sus brazos
empezaron a moverse cuidadosamente hacia mí, pero cuando su mano estuvo a punto
de encontrarse con la mía, me levante sobre la cama y dando dos pasos hacia el
frente me baje con cierta gracia, agradeciendo que las lágrimas no hubieran
sucumbido aun.
-
¿Cuándo? – Pregunte secamente abriendo un cajón del
armario
-
Jess…-
-
¿Cuándo te vas, Noah? – Volví a preguntar sacando
una camisa guindándomela en el hombro
-
Mañana – Abrí mis ojos como platos tragando con
dificultad. Oh… Asentí y cerré el cajón
con más fuerza de la debida.
-
Déjame sola, por favor – Pedí con un hilo de voz
y el silencio volvió a la habitación.
Di un paso y
con los ojos llorosos lo encare, él aún estaba sobre la cama, sentado mirándome
entre afligido y enfadado. Se levantó y mantuve el aire en mis pulmones cuando
agacho su cabeza dando un paso hacia mí.
-
Jess… - Intento nuevamente mirándome pero yo solo
negué
-
Sola, por favor – Repetí.
Y sin
necesidad de decir o hacer algo más, en un parpadeo el ya no estaba allí dejándome
completamente sola y en privacidad. Independiente,
me dije, tienes que ser más
independiente, me rete cuando una lagrima bajo quitándome el saco y la
blusa, no te puedes echar a morir por
esto, me quite los zapatos con mis pies y me coloque el pantalón de pijama,
pero… otra lagrima y volví a echarme
la cobija por encima
[***]
Moví mis dedos
uno a uno tensando mis piernas y luego estirándolas sobre la cama dando una
vuelta quedando acostada de espaldas. Inhale fuertemente abriendo los ojos
estirando los brazos sobre mi cabeza haciendo mis hombros traquetearan. Bostece
y volví a cerrar los ojos dando otra vuelta abrazando la almohada.
-
¿Jess? – Escuche una voz pero la ignore apretando
más fuerte la almohada – Jessica – Volvieron a llamarme y abriendo un ojo me encontré
con Martin parada en mitad de la habitación
-
¿Qué sucede? – Mustie dando otra media vuelta
sobando mis ojos
-
Iré a llevar a Noah al aeropuerto, ¿Vienes? – Pare
el movimiento de mis manos bajándolas mirándolo nuevamente - ¿Vienes? – Repitió
calmadamente. Me senté y asintiendo una vez el hizo lo mismo desapareciendo de allí.
Mantuve mi
ceño fruncido acomodando la chaqueta en mis hombros bajando uno a uno los
escalones con desgana. Volví a bostezar encaminándome hacia la cocina al
escuchar un par de voces desde allá.
-
Hasta luego, Noah – Escuche y entrando vi a Anne
rodeando su cuello y besando su mejilla mientras él sonreía incomodo, y como si
fuera posible mi ceño se frunció aún más fulminándola con la mirada
-
Deberías comer antes de irnos – Me llamo Martin y
sin mirarlo asentí adentrándome un poco más sin apartar la mirada de la rubia, suéltalo, ya. Noah me miro sonriéndome avergonzado
alejándola finalmente con sus manos.
-
¡Hey, Jess! – Dijo alegre Anne besando mis
mejillas saliendo rápidamente de la cocina.
Rodee los ojos
y soltando un débil gruñido me acerque a Martin tomando el plato de cereal que
me había dejado en la mesa.
-
Gracias – Mustie dando un primer bocado estirándome
sobre mis pies sentándome sobre el mesón
Asintió y mirando
a Noah quien se encogió de hombros, volvió a mirarme y se acercó besando mi
mejilla mientras yo masticaba moviendo mis pies sobre el aire.
-
Apresúrense – Dijo y salió de la cocina
tintineando las llaves del auto en sus dedos.
Suspire
masticando y mirando hacia la nevera cuando todo volvió a quedar en silencio un
tanto incómodo. Moví mis piernas de allá para acá una y otra vez, estando al tanto de que él estaba
recostado al horno sin dejar de mirarme.
Minutos después
ya había dejado la cucharilla sobre el plato vacío a mi lado, y aun sintiendo su mirada persistente sobre mi
empecé a sentir mis mejillas colorarse, maldiciendo por lo bajo por haberme
sonrojado cuando el solo me miraba, alcanzando a ver una sonrisita burlona en
su estúpido rostro dando un paso acercándose.
-
¿Aun estas molesta? – Su mano corrió por mi
rodilla quedándose allí mientras él se acomodaba entre mis piernas.
Me encogí de
hombros mirando el piso y escuche su risa sin dificultad. Sus dedos empezaron a moverse suavemente obligándome a contener la respiración. Su otra mano llego a mi
barbilla sosteniéndola fuertemente y alzándola me obligo a mirar sus ojos
grises.
-
No te molestes – Susurro engatusándome con su voz
al mismo tiempo que me daba un pequeño beso en la comisura de los labios – No me
gusta cuando te molestas conmigo – Beso mi quijada y su mano subió por mi
pierna – No quiero irme, y que aun estés así –
-
Entonces no vayas – Conteste con el corazón acelerado
-
Cuando estas molesta…- Continuo ignorando mi
comentario, besando mi mandíbula – Con tus mejillas sonrojadas, tu frente
fruncida y gritando histérica… te vez realmente sexy – Reí secamente negando
con la cabeza entornando los ojos
Con un ánimo
un poco más animado y con una pequeña sonrisa asomándose en mi rostro pase mis
manos por su pecho rodeando su cuello uniendo mi frente con la suya.
-
Un mes, Noah – Susurre cerrando los ojos cuando volvió
a besarme cerca de los labios sintiendo una extraña presión en mi vientre
-
Lo sé – Otro beso y de nuevo aquella presión – Desearía
no ir, pero…-
-
No vayas –Repetí acercando más mi rostro
-
Tengo qué – Fue lo único que dijo
Mi respiración
se hizo profunda embriagándome con su olor, ahora sintiendo permanente aquella
extraña pero satisfactoria presión a lo bajo de mi abdomen. Mis manos bajaron encontrándose
otra vez con su pecho sobre su camisa gris, me acerque un poco más y finalmente
tome sus labios con los míos. Haciéndome suspirar cuando sus manos llegaron por
mi espalda baja pegando nuestras caderas, y soltando un gemido entre el beso enrolle
mis piernas entorno a su cintura. Volví a subir las manos, llegando ahora a su
suave cabello sin dejar de mover mis labios de una forma dócil y reconfortante
y de cada tanto encontrándome con su lengua.
Sonrió y yo le
seguí besando otra vez sus labios abrazándolo fuertemente.
[***]
Una lagrima
bajo e inmediatamente me hundí en el asintiendo mirando por la ventana, otra
lagrima y mis labios se curvearon soltando un sollozo casi inaudible.
-
Tranquila, Jess – Mustio Martin tomando
fuertemente mi mano, el manejaba y yo me hacía un ovillo en el asiento dejando
el aeropuerto detrás de nosotros – El tiempo va a pasar rápido, ya verás que si
– Intento calmarme pero yo solo negué con la cabeza soltando otra lagrima.
Quedamos en
silencio y el apretó mi mano entre las suyas logrando que el nudo en mi estómago
incrementara. Volví a sollozar y el me miro unos segundos negando con la cabeza
a quien sabe qué.
-
Lo quieres bastante, ¿Eh? –Corto el silencio y yo
enseguida asentí sin dejar de mirar por la ventana
El día estaba soleado,
pero se sentía lo suficientemente frio con las calles y las autopistas mojadas
y con algo de nieve empeorando mi humor. Inhale y exhale tratando de controlar
las lágrimas, pero me fue algo imposible.
El bolsillo de
mi pantalón empezó a vibrar constantemente interrumpiendo mis lágrimas. Solté la
mano de Martin y me enderece sobre el asiento, limpiando mi nariz con la punta
de mi saco.
-
¿Aló? – Respondí con voz ronca sin siquiera vez
quien era el que llamaba.
-
En la montaña, donde acampamos, ahora. – Dijeron
y colgaron inmediatamente
Abrí mis ojos
y mis lágrimas dejaron de bajar, deje de
respirar y me tense sintiendo la mirada inquisitiva de Martin
-
¿Quién era? – Pregunto sin preámbulo alcanzando
una curva
-
Tom – Masculle
5 comentarios:
linda me encanto...hay como lo dejas hay me va a dar algo,ya no me quedan uñas para comermelas siguela pronto plis
linda me encanto...hay como lo dejas hay me va a dar algo,ya no me quedan uñas para comermelas siguela pronto plis
¡Hola! Aproveché a leer tu obra ya que mi hija me ha prestado la Notebook, no quería dejar de leerte pues después me atraso y realmente me intriga cada capi. ¡Cómo este por ejemplo! Que final de capiii. Bueno que decirte, esos diálogos de Jess y Noah me fascinan. Eres una genia nena. Jess tiene un carácter que ya te digo, pero eso esta muy bien para mi forma de ver. Veremos como sigue, ¡qué intriga! Un besoteee y gracias por el capi.
me encanto *-* no puedo decir mas... simplemente me encanto, cada vez que subes mas capitulos mejoras mas*--* , aksljasd seguila pronto
Preciosa! Cuanto tiempo sin pasarme por aquí. Tengo mucho que estudiar este último trimestre y estoy agobiadísima. Esta noche no tenía nada que hacer y cuando me he leido todos los capítulos que me había perdido... He quedado alucinada! Cuantas cosas han pasado!
Quiero enterarme de por qué Noah se va un mes! Ya tengo ganas de que publiques otro capítulo, besos y sigue así!!!
Publicar un comentario