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sábado, 24 de agosto de 2013

Cap. 95 Buenas noches.

Di otros cuantos pasos más acercándome pero él se mantuvo dónde estaba, haciendo que nuestros brazos quedaran tensos en el aire a causa de nuestras manos entrelazadas, voltee y lo vi allí, sin caminar, sin moverse o parpadear, estático en su sitio mirando con miedo a la hogareña casa frente a nosotros. Sin poder evitarlo solté una risilla y el me miro furioso, pero es que al verlo de esa manera, tan nervioso y ansioso, hacía que su estado se me contagiara y en mi ansiedad solo podía soltar inaudibles sonrisas.
Solté su mano mordiendo tontamente mi labio, y acercándome a él tome su rostro atrayéndolo hacia mí dándole un suave beso directo en los labios.
-          Vamos – Susurre y baje por sus brazos agarrándolo de ambas manos
Volví a besarlo pero él seguía sin moverse, ahora con su entrecejo un poco fruncido mirándome durante unos segundos que fueron eternos, sonreí, intentando inspirarle confianza y él también lo hizo con una sonrisa diminuta, acercándose y besándome cortamente.
Se separó y soltándome solo una mano me dio un apretón empezando a caminar entre el césped llegando rápidamente frente a la puerta. Bien… ambos estábamos allí, mirando la puerta negra sin hacer o decir nada, los nervios se había ido, pero en cambio dejó en su lugar una terrible tensión que se hacía más persistente con sus agarre sobre mi mano.                                                 
Volví a morder mi labio y tomando una gran bocanada de aire estire mi mano bajo su mirada, y tras pensarlo en algunos segundos cuando iba a tocar el timbre a un lado de la puerta, esta se abrió, viendo a la pequeña allí, a Cristine como si supiera que estábamos aquí desde hace un rato.  
Ella sonreía abiertamente, mirándonos escondió mitad de su cuerpo tras la puerta escondiéndose del frio de la noche y en una silenciosa invitación a pasar. Mire a Noah y vi que su sonrisa se había agrandado un poco, mirando dulcemente a su hermanita y sin entrar a la casa él la tomo por un hombro y suavemente la halo hacia el soltándome y abrazándola besando repetidamente su coronilla mientras ella  pasaba sus brazos por su cintura. Sonreí y ella me miro directamente a los ojos con una gran sonrisa en su rostro.
-          Me alegro que vinieras – Dijo ella muy suavemente sin dejar de mirarme – Ella es muy linda – Se liberó de los brazos de Noah y ahora lo miro a el quien rio vagamente sin dejar de mirarla
-          Lo es – Y acaricio el contorno de sus mejillas
Sonrío de una forma encantadora mostrando todos sus dientes, y mirándome nuevamente me tomo por los brazos obligándome a entrar en la casa, y cuando estuvimos dentro de la sala ella miro sobre mis hombros y yo la imite, viendo a Noah allí otra vez tenso sin dejar de mirarnos.
-          ¡Mama! – Grito Cristine y tanto Noah  como yo levantamos las cejas sorprendidos
-          Cristine, no…- Susurro Noah levantando una mano y cuando iba a decir otra cosa apretó sus labios nervioso mirando hacia mi izquierda, donde estaba el marco que separaba la sala del resto de la casa.
Con pasos lentos y aun en bata, apareció aquella señora que me había atacado, ahora con su cabello en un fuerte moño sobre su cabeza luciendo agotada con sus ojos y mejillas rojas.
-          ¿Qué sucede, Cariño? – Pregunto con voz cansada entrando a donde nosotras estábamos.
Sus ojos se abrieron y dio un paso hacia atrás sorprendida por volver a verme allí ahora a las tantas de la madrugada aun con el pijama, la chaqueta y las zapatillas.  Sonreí vagamente y me encogí de hombros ante su mirada.
-          ¿Sucede algo? – Ahora su voz denotaba preocupación mirando a Cristine y luego nuevamente a mi frunciendo su ceño y dando otros pasos más entro finalmente estando junto a nosotras - ¿Es sobre Noah? – Se me acerco un poco más y Cristine volvió a reír soltándome finalmente - ¿Qué es? – insistió mirando a su hija extrañada por su risa.
Trague en seco y me moví mirando a Noah, quien aún estaba en el marco de la puerta más que nervioso sin apartar la mirada de su mamá. La señora, confundida, siguió mi mirada y soltó un jadeo llevándose una mano al pecho y otra a la boca, las tres mirando al chico, sus ojos estaban entrecerrados y podía jurar que estaban llorosos, sus labios estaban fruncidos al igual que su ceño mirando con dolor a la señora que ya estaba llorando a mi lado.
-          Noah – Mustio y dio un paso acercándose.
Pero él le rehuyó agachando su cabeza y formando sus manos en puños retrocediendo un poco. Escuche otro jadeo y me aleje un poco dándole espacio a él y a la señora, Cristine aun lucia su sonrisa pero también se alejó unos cuantos pasos estando a mi lado.
-          Por favor no, no te vayas – Pidió y sin dejar que alguien más pudiera decir algo ella salió corriendo.
Noah alzo su cabeza mirando con un deje de horror a la mujer que corría hacia él, pero antes de que el intentara hacer algo ella ya había chocado contra su cuerpo, agarrándolo por el pecho haciendo que sus brazos rodearan sus hombros manteniéndolo unido a ella. Noah le sacaba dos cabezas a la señora, lucia perdido mirando a la nada con sus brazos hechos piedras a sus costados, pero luego de un momento una pequeña sonrisa lo abarco y vi como una lagrima caía cuando agacho su cabeza ahora mirando maravillado a la mujer, y poco a poco sus manos se posaron en su espalda, devolviéndole el abrazo.
-          Mamá, no…- Empezó él cuando ella empezó a llorar fuertemente, pero haciéndolo callar se separó de él llevando sus manos hasta su rostro mirándolo con adoración
-          Perdóname – Dijo con la voz rota sin dejar de llorar – Perdóname, Noah… Cariño – Y entre lágrimas y respiraciones forzosas volvió a tirarse a sus brazos sin dejar de llorar.
Oh Noah, sonreí y la pequeña a mi lado aplaudió  obviamente más que feliz por todo esto. Pero en un momento cuando Noah sostenía fuerte a su madre meciéndola lentamente a los lados note como su cuerpo se tensaba, y la tímida sonrisa que había en su rostro se esfumaba volviéndose serio mirando a mis espaldas.
-          ¡Papi! – Grito Cristine y en seguida voltee.
Un hombre, bastante alto y con abundante cabello  platinado escondía unos hermosos ojos grises bajo una gafas, con una camisa blanca a botones dentro de un pantalón negro sostenido de una correa.  Sus facciones eran… indescriptibles, su rostro lucia casi inexpresivo por excepción de sus ojos que los mantenía bastante abiertos un tanto desconcertados y su mandíbula apretada hasta notarse las venas en el cuello.
-          Oh – Susurro la mujer que en un punto había dejado de llorar mirando con sorpresa a aquel hombre.
Sus ojos fueron hasta Cristine, luego a mí mirándome de pies a cabeza y luego a su mujer para volver a mirar a mi chico que había soltado a su mama manteniéndose rígido aun en la entrada de la casa.
-          Jessica – Me llamo la mujer y antes de poder voltear nuevamente una mano me había agarrado fuerte del codo haciéndome caminar – Vamos, ¡Cristine! – Llamo y nos siguió pegada a nosotras dejándolos solos a ellos.
Pasamos por el umbral y dejando un pasillo atrás entramos a la cocina. La mujer me soltó y quede parada justo donde estaba, Cristine me paso y se sentó en unos de los taburetes del mesón en el medio, mientras su madre iba de un lado para el otro, moviendo ollas y limpiándose las lágrimas con disimulo sin dejar de moverse.
Cristine me miro sobre su hombro, y sin dejar de sonreír me señalo el sitio a su lado invitándome asentar, sonreí de vuelta y con cautela e intentando escuchar lo que sucedía en la sala camine a paso lento hasta finalmente sentarme a su lado.
-          Mónica – Hablo con voz nerviosa guardando un par de cosas dentro de un cajón – Me llamo Mónica – Silencio, otra vez y mire a Cristine quien solo se dedicaba a mover sus pies sobre ¿Por qué no deja de sonreír? -  Dijiste que no eres vampiro ¿Me equivoco? – Volvió a hablar y su pregunta me pilló por sorpresa.
-          No, no lo soy
-          Bruja – Me miro de reojo y siguió moviéndose de un lado a otro
-          Así es – Afirme y Cristine me miro encantada.  
Moví mis dedos sobre el mesón e me encontré con que inconscientemente volteaba la cabeza cada cierto tiempo esperando ver a Noah salir de la sala o ver algo de lo que sucedía allí. Tenía calor, bastante a decir verdad por lo que tuve que arremangar las mangas de la chaqueta y abrirla bastante sobre mi pecho, y que la persistente mirada de la pequeña sobre mí me hacía sentir más incómoda empezando yo también a mover mis pies sobre el aire por el simple hecho de hacer algo.
Empecé a recordar la manera en que las conocí, la pequeña hablándome y jugando con la tierra a mitad de la noche sola en su jardín para que luego su mama me atacara, vaya forma de introducirme a la familia de mi novio…Ironice, pero, ¡Espera un minuto! ¡Ella! Abrí los ojos como platos y mire a la mujer que no se dejaba de mover por toda la cocina ¡Ella me ataco! ¡Con una Varita! Palidecí y como si alguien la hubiera llamado, mercedes dejo unos platos en el fregadero y se volteó directo hacia a mi acercándose por el mesón.
Sus ojos no se quitaban de mí, estudiándome con profundidad a simple vista. ¡Son hechiceros! Era lo único que yo podía pensar mientras sus ojos bajaban por mi rostro, pero bajando note como ella también palidecía abriendo su boca un poco mirándome consternada.
-          ¿Fue él? – Fruncí mi ceño y moví mi cabeza a un lado, ¿De qué habla? - ¿Fue Noah? ¿Él te mordió? – Su voz fue dura y maldecí la cicatriz en mi cuello.
Inconscientemente lleve mi mano hasta mi cuello y con los dedos toque las marcas que tenía allí, intente decir algo pero ella rápida me tomo la mano derecha y la volteo mostrando mi muñeca. Miro allí otras dos cicatrices y como si alguien la hubiera golpeado dejo caer mi mano retrocediendo unos pasos.
-          No fue Noah – Aclare y ella me miro como si estuviera mintiendo – No fue el – Le asegure y me encogí de hombros bajando incomoda la manga cubriendo así las cicatrices – No tuve un buen comienzo con los vampiros – Volví a encogerme y todo volvió a quedar en silencio.
Estaban pasando minutos, en minutos en los que nadie hablaba y se seguía sin escuchar nada al otro lado de la casa más que lejanos murmullos. Ella finalmente se volvió a acercar un tanto relajada y para mi asombro me sonrió encantada agarrándome por las mejillas.
-          Gracias por traerlo a casa – Susurro y me estrecho fuertemente.
Volví a sonreír y me separe con delicadeza de ella al escuchar pasos firmes acercándose a nosotras. El alto señor lucia abatido, pero sonriente incluso con sus ojos rojos y llorosos acercándose al lado de Noah, quien a pesar de lucir fuera de su lugar se veía feliz mirándonos a las tres.
-          ¿Todo bien? – Pregunto la Sra. Gyllenhaal y ambos hombres asintieron.

[***]
-          Buenas noches – Respondí de vuelta al señor quien después de darle otro abrazo a mi chico entro a su cuarto seguido de su hija
-          Dormirás aquí, Jessica – Susurro la señora Gyllenhaal abriéndome la puerta del cuarto de Cristine.
Después de una plática en la que ninguno sabía muy bien que decir, donde era principalmente Cristine quien hablaba y que sus padres no dejaran de botar pequeñas lágrimas; la mamá de Noah nos había invitado a quedarnos a pasar la noche, pero con un Noah rehusándose hasta el punto en que su madre alzara la voz casi regañándolo haciéndonos sacar sonrisas a todos finalmente aceptó.
-          Gracias mamá – Respondió Noah tomando una de las cobijas que ella cargaba y dándole un beso y un abrazo intento entrar al cuarto pero enseguida ella grito impidiéndoselo - ¡¿Qué sucede?! – Grito también y ella estrecho sus ojos
-          Tú – Y se dirigió a Noah solamente – Dormirás en tu cuarto señorito.
Sonreí pero Noah retrocedió un paso mirándome y luego a ella.
-          ¡En tu cuarto! – Dijo firme adivinando en que él pronto iba a protestar
-          ¡Es mi novia! – Y lo hizo.
-          ¡Pero no tú esposa!
-          ¡Pero…!
-          ¡A tu cuarto!
Reí divertida y ambos me miraron sulfurados, mire a Noah con gracia y tomando la cobija que él había tomado la pegue en mi pecho sonriendole a ambos.
-          Buenas noches, Sra. Gyllenhaal – Susurre y ella me miro sonriente
-          Puedes llamarme Monica – Asentí y le sonreí devuelta – Buenas noches, linda.
-          ¡Jess! – Intento quejarse Noah en un murmullo pero en seguida lo calle con un beso discreto en los labios.
-          Buenas noches, Noah – Le mire severa y el hizo un puchero dándome otro beso, pero de momento a otro sonrió mirándome conspirativo

-          Buenas noches – Respondió y hubo una promesa en su voz.
¡Yaaaaay! 
Anónimos comentando ;3  Eso me hace muy muy feeeeliz 
Y creo que no tengo mucho que decir por hoy, solo por hoy. 
Uh! Rommy! El día mismo que hablamos, en la madrugada termine de leer Callame con un beso, y joder que no me había reído tanto al terminar de leer tanto, ¡JAMAS, me espero un final como ese!
ALL THE PRETTY GIRLS ON THE SATURDAY NIGHT! 
Es de madrugada y estoy viendo Dysney Channel... Los sustituos, Jake el Dragron Occidental, Brandy y el Señor bigotes ¡Las nuevas locuras del emperador! 
Oh, mi no tan infancia *Sniff*
Hasta la próxima, amigos!

5 comentarios:

Rosalía Ferrández dijo...

Lo siento muchísimo!!! Te acuerdas de mi? Si si, soy la misma a la que le gusta desaparecer y aparecer a los tres siglos...jajajjajaja. Hoy estaba aburrida en casa y me he acordado de una vampírica historia y de las ganas que tenía de volver a leerte, asique he enchufado el ordenador y vaya sorpresa, nuevos capítulos! y aqui llevo una hora leyendote y poniéndome al día. Me encanta como escribes, cada día sorprendes más con tus ideas y lo haces mejor. Espero que el final de esta historia tarde en llegar, porque me encanta! Sigue así, intentaré pasarme más a menudo. Un beso preciosa, cuidate!

Lourdes dijo...

Nooo pobree Noah!! jajaja lo mandan al otro cuarto. No hay derecho. Aunque pensándolo bien posiblemente encuentren la manera de burlar la vigilancia jeje. Espero el capi siguiente me has dejado con la miel en los labios. ¡Muy bueno nena! Un besote enorme.

paolita dijo...

jajajaja bueno espero que escribas pronto y que sigamos con nuestras charlas en facebook

Marlu (Luci) dijo...

Oh!!! "NO ES TU ESPOSA" ¿Acaso es alguna indirecta? capaz y solo era un bobo comentario pero me imagine a Jess con un vestido de novia caminando al altar *-* se que estan jovenes pero en unos añitos... *O* SERIA TAN HERMOSO *O*
YO LO HABIA DICHO!!! Si, que te dije que los padres de Noah eran hechiceros! jksjaksaskaskas Y Cristine es una ternura, ya quiero ver que sucede... Disculpa por no haberme pasado antes.
Besos.

Anónimo dijo...

T sientes orgullosa d q un idiota que multiplik penes t gobierna a ti y a tu pais? Es stupido q los tuyos botaran x el, asi q ellos son mas estupidos y tu tambn Tu historia the asqitooo
haha

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¿Una descripción de mi persona? Soy una adolescente, esperando por mi príncipe azul, el cual realmente no creo que exista. Con el sueño de ser una gran escritora, de ser reconocida, de ser ALGUIEN. O por lo menos tener una profesión decente. Poder viajar por el mundo, si es posible. Ir a un pais de mochilera. Descubrir el nunca jamas, y quien sabe, tal vez, desear no crecer jamas y no se, supongo que eso es todo sobre mi